Como el nombre indica el mojo loco de ají rocoto es una salsa que “debe” picar bastante, si no lo de loco sobra en el título. Para preparar este mojo loco he utilizado “ají rocoto” peruano que he comprado congelado; el mojo ha salido genial, pica bastante y ya lo he utilizado para varias presentaciones.
Si no te gusta que pique mucho tienes una solución para suavizar las guindillas: “blanquearlo”:
- si lo blanqueas una vez picará un ‘pelín’ menos, a mi gusto genial.
- si lo blanqueas dos veces ya es aceptable para cualquier paladar
- si lo blanqueas tres veces, sólo te quedará el sabor del ají y un ligerísimo picor, esta opción la desechamos ya que no tiene sentido un mojo que no pique.
¡CUIDADO!, para trabajar con guindillas hay que tener cuidado, cualquier herida o simplemente rozarte los ojos o la boca te puede producir unos picores terribles. Hay que utilizar guantes. El picor de las guindillas en las manos no se quita con agua y jabón, sólo lavarte mil veces las manos y el tiempo subsana el error que cometiste al tocar el chile rocoto. Habla la voz de la experiencia.
