Las patatas “picantonas” tienen que hacer honor a su nombre, sin pasarse que las podamos comer sin morirnos, pero graciosas y con brío, que caigan dos o tres vinitos o cervezas mientras las degustamos y así comenzar la comida con mucha alegría. También las podemos utilizar de acompañamiento para alguna carne asada pero yo las veo más adecuadas para el aperitivo.
Las pastas de Ají ya no son un problema encontrarlas, las venden en las grandes superficies y en las tiendas de productos latinos, la única dificultad que tienen es saber utilizarlas adecuadamente y cual es la perfecta para el plato que queremos elaborar (hay muchisimas) ya que, por ejemplo yo, desconozco los sabores y me resulta muy difícil darles un uso perfecto. Pido a nuestros blog amigos de América que nos den una clase para poder comprender mejor una cocina tan rica y deliciosa. Hay queda el reto.
Esta receta es nuestra amiga de Harina y Maíz, un blog que recomiendo por su buen hacer y sus estupendas recetas.































