Construido sobre la muralla árabe de Madrid, sí, no me he vuelto loca: en la parte más antigua de la capital, haces un agujero y te encuentras con un trozo de muralla, una sala capitular o un túnel subterráneo, de esos que excavaban para huir de asedios, de enemigos molestos y esas cosas. En La Antoñita han acristalado el suelo y comes encima de piedras antiguas. ¡¡Impresiona!!
El restaurante “La Antoñita” era una jabonería en la Cava Baja de Madrid. Está situado en los bajos de la Posada del Dragón, una de las más antiguas de la Capital, ocupa el espacio de la antigua jabonería y de las caballerizas de la posada, de ambas quedan restos: de la jabonería, la gran tina, en la que cortaban el jabón, que ahora es un espectacular lavabo; de las caballerizas la tina de abrevar los caballos, que sigue en el mismo sitio pero ahora es el contenedor de un vergel de hermosas plantas.



























